Test rápido
4 casos rápidos: elige el láser más adecuado según el tipo de lesión o indicación. Verás al momento si aciertas.
Correcto: láser de colorante pulsado (PDL). Su longitud de onda (585-595 nm) coincide con un pico de absorción de la oxihemoglobina, lo que permite una destrucción selectiva de los vasos superficiales con mínimo daño a los tejidos circundantes. Es el estándar de referencia para telangiectasias, rosácea vascular, angiomas y otras lesiones vasculares superficiales.
Correcto: láser Q-switched. Estos láseres emiten pulsos ultracortos (nanosegundos) que generan fototermólisis selectiva de la melanina, fragmentando el pigmento sin dañar en exceso el tejido circundante. El Nd:YAG 532 nm, la Alejandrita y el Rubí son las longitudes de onda clásicas para lesiones pigmentadas epidérmicas superficiales como los léntigos solares.
Correcto: CO2 fraccionado ablativo. Al vaporizar columnas microscópicas de tejido y estimular una intensa neocolagénesis en la dermis circundante, es el láser de referencia para el resurfacing facial: mejora textura, arrugas profundas y cicatrices de acné con un grado de remodelación que los láseres vasculares o de pigmento no pueden ofrecer, a cambio de un tiempo de recuperación mayor.
Correcto: Nd:YAG 1064 nm. Al ser la longitud de onda más larga de las cuatro, tiene menor afinidad por la melanina epidérmica y penetra más profundamente antes de ser absorbida, lo que reduce el riesgo de quemaduras e hiperpigmentación postinflamatoria en fototipos altos. Alejandrita, Rubí e IPL tienen mayor afinidad por la melanina superficial y son más seguros en pieles claras.
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